¿Qué es una adicción?
Una adicción o trastorno por consumo de sustancias es una condición en la que la persona pierde el control sobre el consumo de alcohol, drogas o ciertos fármacos, y sigue consumiendo a pesar de las consecuencias negativas en su salud, su trabajo, su economía o sus relaciones. No es un problema de voluntad ni de valores: es una enfermedad que modifica los circuitos cerebrales de la recompensa, la motivación y el autocontrol.
Las sustancias más frecuentes en la consulta son el alcohol, la marihuana, la cocaína y la pasta base, y los calmantes como las benzodiacepinas, muchas veces iniciados con receta. También existen adicciones conductuales, como la ludopatía o juego patológico.
¿Cuándo el consumo deja de ser social?
El consumo se vuelve un problema cuando aparece la pérdida de control: consumir más de lo planeado, no poder reducirlo aunque se intente, dedicar mucho tiempo a conseguir o recuperarse de la sustancia, o seguir consumiendo pese a los daños. Según el número de criterios presentes, el trastorno se clasifica como leve, moderado o grave.
¿Cuáles son las señales de una adicción?
Señales en la persona que consume
Consecuencias que suelen notar los demás
Alerta sobre el alcohol: en personas que beben grandes cantidades a diario, suspender el alcohol de forma brusca puede provocar un síndrome de abstinencia grave, con temblor, convulsiones o delirium. No lo suspendas de golpe sin supervisión médica.
¿Reconoces algunas de estas señales?
Pedir ayuda por el consumo no es un fracaso: es una decisión de salud. Una evaluación confidencial y sin juicios es el primer paso.
Agendar hora médica →¿Por qué se desarrolla una adicción?
No todas las personas que consumen desarrollan una adicción. El riesgo depende de la combinación de factores individuales, de la sustancia y del entorno.
Factores de riesgo
Patología dual: con frecuencia la adicción convive con otro trastorno mental, como depresión, ansiedad o bipolaridad. Tratar solo una de las dos condiciones rara vez funciona; ambas deben abordarse al mismo tiempo.
¿Cómo se evalúa una adicción?
La evaluación se realiza en un ambiente confidencial y sin juicios. El objetivo no es sermonear, sino entender la relación de la persona con la sustancia, sus riesgos y su motivación para el cambio.
Qué incluye la evaluación
Historia del consumo: sustancias, cantidad, frecuencia, vías de uso e intentos previos de dejarlo.
Riesgos inmediatos: probabilidad de abstinencia grave, consumo combinado de sustancias o conductas de riesgo.
Salud mental asociada: depresión, ansiedad, trastornos del sueño o síntomas psicóticos.
Salud física: exámenes de función hepática, hemograma y otros según la sustancia.
Red de apoyo y motivación: qué quiere cambiar la persona y con quién cuenta para lograrlo.
Dónde atiendo: Soroa Salud, Providencia
Mis consultas de psiquiatría de adultos están disponibles en Soroa Salud, centro médico de especialidades ubicado en Av. Los Leones 2255, Of. 204, Providencia, Santiago, a cuadras del Metro Inés de Suárez (Línea 6).
¿Cuál es el tratamiento de las adicciones?
El tratamiento se adapta a la sustancia, a la gravedad y a los objetivos de la persona. En algunos casos el objetivo es la abstinencia completa; en otros, se comienza por reducir el consumo y los daños asociados.
Intervenciones psicológicas
La entrevista motivacional, la terapia cognitivo-conductual y la prevención de recaídas son herramientas con buena evidencia. Por eso el trabajo coordinado con psicoterapia es parte central de mi enfoque.
Tratamiento farmacológico
Existen medicamentos que reducen el deseo de consumir o ayudan a mantener la abstinencia, especialmente en el alcohol y el tabaco. También es clave tratar la depresión, la ansiedad o el insomnio que acompañan al consumo.
Desintoxicación supervisada
Cuando hay dependencia física importante, la suspensión debe hacerse bajo supervisión médica, de forma ambulatoria o, en casos de riesgo, en un contexto hospitalario.
Programas especializados
Según la gravedad, puede ser necesario un programa intensivo o residencial. Parte del trabajo es orientar hacia el nivel de atención más adecuado.
Las recaídas son parte del proceso, no un fracaso. Cada recaída entrega información sobre los desencadenantes y permite ajustar el plan.
¿Cómo es el seguimiento?
El seguimiento es especialmente importante durante los primeros meses, cuando el riesgo de recaída es mayor. En los controles se revisan el consumo, el deseo de consumir, el ánimo, el sueño y los efectos de los medicamentos.
Con el tiempo, el foco se amplía hacia la reconstrucción de la vida: rutinas, trabajo, relaciones y actividades que reemplacen el espacio que ocupaba el consumo. La participación de la familia, cuando la persona lo autoriza, fortalece el proceso.
¿Cuándo consultar?
Consulta si reconoces alguna de estas situaciones en ti o en un familiar:
- Has intentado reducir el consumo y no lo has logrado
- Necesitas alcohol o calmantes para dormir o para calmarte
- El consumo está afectando tu trabajo, tu pareja o tu economía
- Sientes temblor, sudoración o angustia cuando no consumes
- Has tenido lagunas de memoria o accidentes asociados al consumo
- Llevas años usando benzodiacepinas y no puedes dejarlas
- Aparecen ánimo bajo, ideas de muerte o síntomas extraños
Si es una urgencia: esta consulta funciona con hora agendada y no es un servicio de urgencia. Si tú o alguien cercano está en riesgo inmediato, acude al servicio de urgencia más cercano o llama al SAMU 131. Si tienes pensamientos de hacerte daño, puedes llamar gratis a la línea de prevención del suicidio *4141, disponible las 24 horas.
El cambio empieza con una conversación
Ya sea por ti o por un familiar, una consulta especializada ayuda a definir el camino más seguro para dejar o reducir el consumo.
Agendar hora médica →Aviso médico: este artículo tiene fines informativos y educativos. No reemplaza la evaluación, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la salud mental. No suspendas ni modifiques un tratamiento sin conversarlo con tu médico tratante.
