¿Qué es la bipolaridad?
La bipolaridad o trastorno bipolar es una enfermedad del estado de ánimo en la que se alternan episodios de depresión con episodios de ánimo elevado o irritable —llamados manía o hipomanía—, separados por períodos en los que la persona puede estar completamente estable. No es lo mismo que «cambiar de humor varias veces al día»: los episodios duran días, semanas o meses y representan un cambio claro respecto de cómo es la persona habitualmente.
Afecta aproximadamente a entre 1% y 2% de la población y suele comenzar entre el final de la adolescencia y los 30 años. Uno de sus grandes problemas es el diagnóstico tardío: como las personas consultan casi siempre en la fase depresiva, es frecuente que pasen varios años tratadas solo como una depresión.
¿Qué tipos de trastorno bipolar existen?
Formas del espectro bipolar
El tipo II no es una forma «leve» del tipo I. Aunque la hipomanía es menos intensa, las depresiones suelen ser más frecuentes y prolongadas, y generan una gran carga en la vida de la persona.
¿Cuáles son los síntomas de la bipolaridad?
Los síntomas cambian según la fase en la que se encuentra la persona.
Síntomas de manía o hipomanía
Síntomas de la fase depresiva
También existen los episodios mixtos, en los que se combinan síntomas de ambos polos, como ánimo depresivo con aceleración e inquietud. Son especialmente riesgosos y requieren una evaluación rápida.
¿Has vivido períodos así?
Si reconoces etapas de mucha energía y poco sueño seguidas de depresiones, vale la pena una evaluación especializada. El diagnóstico correcto cambia el tratamiento.
Agendar hora médica →¿Por qué se produce el trastorno bipolar?
La bipolaridad tiene un componente genético importante: es una de las condiciones psiquiátricas con mayor carga hereditaria. Sin embargo, no basta con la genética; los episodios suelen desencadenarse por factores del entorno.
Desencadenantes frecuentes de un episodio
Nota clínica: el sueño es uno de los reguladores más potentes del ánimo en la bipolaridad. Dormir cada vez menos sin sentir cansancio suele ser la primera señal de un episodio de manía o hipomanía.
¿Cómo se diagnostica la bipolaridad?
El diagnóstico se basa en una evaluación psiquiátrica detallada de toda la historia del ánimo, no solo del episodio actual. Por eso la primera consulta dedica tiempo a reconstruir la línea de vida: episodios depresivos anteriores, períodos de energía excesiva, respuesta a tratamientos previos y antecedentes familiares.
Claves del proceso diagnóstico
Historia longitudinal: los episodios y su duración a lo largo de los años, no solo cómo te sientes hoy.
Información de terceros: con tu autorización, un familiar puede aportar detalles de episodios que uno mismo no recuerda o no percibe como anormales.
Registro del ánimo: un calendario del ánimo y del sueño ayuda a identificar patrones.
Descarte médico: exámenes para evaluar tiroides, consumo de sustancias y otras causas, además de estudios basales antes de iniciar algunos estabilizadores.
Dónde atiendo: Soroa Salud, Providencia
Mis consultas de psiquiatría de adultos están disponibles en Soroa Salud, centro médico de especialidades ubicado en Av. Los Leones 2255, Of. 204, Providencia, Santiago, a cuadras del Metro Inés de Suárez (Línea 6).
¿Cuál es el tratamiento de la bipolaridad?
El trastorno bipolar es una condición de largo plazo, y su tratamiento busca dos cosas: resolver el episodio actual y prevenir los siguientes.
Estabilizadores del ánimo
Son la base del tratamiento. El litio es el más estudiado y, además de prevenir episodios, ha demostrado reducir el riesgo de suicidio. Otros estabilizadores y algunos antipsicóticos de nueva generación también son útiles según el tipo de episodio predominante. Algunos fármacos requieren controles de laboratorio periódicos y precauciones especiales en mujeres que planean un embarazo, algo que siempre conversamos antes de indicar.
Psicoeducación y psicoterapia
Conocer la enfermedad, identificar las señales tempranas y mantener rutinas regulares de sueño y actividad reduce de manera significativa las recaídas. La psicoterapia ayuda además a elaborar el impacto que la enfermedad ha tenido en la vida personal, laboral y de pareja. En mi práctica, el trabajo coordinado con psicoterapia es parte central del plan.
Hospitalización
Una manía grave o una depresión con riesgo vital pueden requerir hospitalización para proteger a la persona y ajustar el tratamiento con seguridad.
Importante: tratar una bipolaridad solo con antidepresivos puede provocar un viraje a manía o acelerar los ciclos. Si en tu historia hay episodios de energía elevada, díselo a tu médico aunque te parezcan «buenos momentos».
¿Cómo es el seguimiento?
El seguimiento es continuo. En la etapa inicial los controles son frecuentes para ajustar dosis y vigilar efectos adversos. Con la estabilidad, se espacian, pero no desaparecen: el objetivo es detectar a tiempo las señales de recaída y cuidar la salud general, ya que algunos tratamientos requieren controlar peso, glicemia, función renal o tiroidea.
Muchos pacientes que alcanzan la estabilidad preguntan cuándo podrán dejar los medicamentos. La respuesta es individual, pero en general el tratamiento de mantención se recomienda a largo plazo, porque suspenderlo es la causa más frecuente de nuevos episodios.
¿Cuándo consultar?
Busca una evaluación si reconoces alguna de estas situaciones:
- Has tenido depresiones repetidas que no responden bien a los antidepresivos
- Has vivido períodos de mucha energía con muy poca necesidad de dormir
- Personas cercanas te han dicho que «no parecías tú» en ciertas etapas
- Has tomado decisiones impulsivas de las que luego te arrepentiste
- Hay antecedentes de bipolaridad en tu familia
- Un antidepresivo te dejó acelerado, irritable o sin dormir
- Tienes ideas de muerte o sientes que pierdes el control
Si es una urgencia: esta consulta funciona con hora agendada y no es un servicio de urgencia. Si tú o alguien cercano está en riesgo inmediato, acude al servicio de urgencia más cercano o llama al SAMU 131. Si tienes pensamientos de hacerte daño, puedes llamar gratis a la línea de prevención del suicidio *4141, disponible las 24 horas.
La estabilidad es posible
Con un diagnóstico preciso y un tratamiento sostenido, la mayoría de las personas con bipolaridad logra largos períodos de estabilidad. El primer paso es consultar.
Agendar hora médica →Aviso médico: este artículo tiene fines informativos y educativos. No reemplaza la evaluación, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la salud mental. No suspendas ni modifiques un tratamiento sin conversarlo con tu médico tratante.
